Una Úlcera o llaga es toda lesión abierta de la piel o membrana mucosa con forma crateriforme (con forma de un cráter, al perderse parte del tejido) y con escasa o nula tendencia a la cicatrización.
Las Úlceras pueden ser de tres tipos:
1.- Úlcera Varicosa:
Este tipo de úlcera es la más frecuente, originada por la presencia de varices y a su vez es la enfermedad venosa más frecuente.
Esta úlcera se ubica en el trayecto de la vena varicosa a nivel de las piernas (safena interna por delante del tobillo). Se debe al aumento de la presión de la vena sobre la piel.
Los síntomas de este tipo de úlceras son la presencia de varices. Además de la pigmentación de la piel (con prurito, ardor y dolor en las zonas vecinas).
2.- Úlcera Venosa:
Es una úlcera que se origina en una trombosis, generalmente de las venas profundas y perforantes.
Se asume el diagnóstico previo estudio con Ecodoppler. Uso de anticoagulantes y compresión elástica de la extremidad.
3.- Úlcera Hipertensiva:
Esta úlcera esta asociada a la hipertensión arterial, es muy dolorosa y se ubica en la cara externa de la pierna, sitio donde no se observan úlceras varicosas.
Las dos primeras úlceras se caracterizan por la presencia de varices y lo que hace que se mantengan las ulceras en el tiempo.
Si existen varices se mantendrá la úlcera. De modo que el sedentarismo y largos episodios de pie contribuyen a mantenerlas. Otros factores son los cambios hormonales que hacen que las mujeres embarazadas, por ejemplo presenten agravación de las úlceras durante la gestación.
Sin embargo este tipo de úlceras, se presentan en hombres y mujeres dependiendo de los factores que las generen.
Se orienta la corrección de estas varices mediante la cirugía (extirpación de la vena sobre la úlcera). Además del uso de medias o vendas elásticas que pueden ser beneficiosas para la prevención de nuevas úlceras.
En una clínica vascular especializada como es Clínica Miguel Claro, todo enfermo varicoso se estudia con lo que se denomina Ecodoppler Venosos, que es un procedimiento radiológico que permite estudiar las venas comprometidas y el grado de dilatación y reflujo existente en relación con la falla valvular presente (Trayecto inverso de la sangre hacia la parte baja de la extremidad en posición de pie).
Esto permite tener una orientación adecuada y segura en el tipo de procedimiento operatorio a efectuar, de este estudio depende la menor frecuencia de “Recidivas” (Reaparición de las varices).